Si algo de bueno tienen las épocas de crisis es: la desaparición paulatina de aquellos que en su día se arrimaron al sector inmobiliario llamados por el dinero fácil y carentes totalmente de profesionalidad y porque no decirlo de honestidad.
Sin embargo existen otros muchos que no hay crisis que los quite del medio. Quiero referirme a algunos de los que tienen una agencia inmobiliaria o simplemente una agenda. Digo esto, porque ayer presencie un acto en el que se enseñaba una vivienda de las que construyo y quiero aclarar que no soy el promotor. En la que sentí vergüenza ajena.
En la visita a las viviendas estamos el supuesto agente inmobiliario, los clientes y un servidor que es el que tiene las llaves. Las viviendas salieron a la venta en plano por 34 (hablamos de millones de pesetas), vista la coyuntura actual el promotor las rebaja a 32 y otras a 30. En la visita la familia en un momento dado me pregunta a mí el precio, pero yo no puedo decir nada ya que son clientes del “agente inmobiliario” y entonces les dice: valen 36. Yo me quede sorprendido de la clavá que les quería meter.
Es vergonzoso que un señor pretenda ganarse 4 o 6 millones de las antiguas pesetas en tan solo - vamos a suponer- 10 horas de trabajo, como mucho en gestiones de venta.
Esta gente y no quiero incluir a todo aquel que tenga una agencia inmobiliaria, son unos de los que verdaderamente hacen daño al negocio, inflando indiscriminadamente los precios y seguro que además les cobran al cliente una comisión.
Ojala algún día se pueda regular el negocio de la mediación inmobiliaria, para que prevalezca la gente honrada y desaparezcan los demás. y cuando hablo de regular no estoy hablando de acotar el terreno solamente para un determinado sector como era antes de la entrada del Real Decreto-Ley 4/2000 de 23 de junio cuando se introdujo la liberalización del sector en España.




Coincido en que es necesaria una regulación para la intermediación inmobiliaria, por la cual sólo puedan ejercer quienes demuestren tener conocimientos (formación) y haber firmado un código deontológico.
Los vampiros de los que hablas siguen haciendo mucho daño a la profesión inmobiliaria,
César
http://www.inmoblog.com
Cesar , creo que todo profesional inmobiliario debería pertenecer a una de las varias asociaciones profesionales del sector y que ésta velara por la puesta en practica del codigo deontologico que todas ellas tienen. Como: mediante auditorias externas igual que se realizan en las empresas que obtienen la certificación mediante alguna norma 9001 por ejemplo.
Gracias por comentar la entrada.
[...] cuyo fundamento es bueno, trajo consigo el que entraran en el negocio personas con sus agendas - Vampiros inmobiliarios- con maneras muy diferentes de realizar el trabajo algunas de ellas sin honestidad y yendo a la [...]